Budapest: la perla del Danubio



La llaman La Perla del Danubio y... no es por nada. Primer viaje internacional en familia, ya era hora!  Hola, Hungría!


Edad de Olivia durante el viaje: 12 meses



Aquí va una guía rápida y práctica para conocer Budapest en 4 ó 5 días a un ritmo bastante tranquilo.


INTRO EXPRESS: Esta es la historia de dos ciudades (3, en realidad, porque Oduba y Buda fueron dos) separadas por el Danubio (Buda, asentada entre frondosas colinas, y Pest, corazón económico y financiero de Hungría). A mediados del S.XIX ambas se unieron gracias al célebre puente de Las Cadenas.
Hungría en general y Budapest en particular, sufrieron graves consecuencias durante la Segunda Guerra Mundial, el Holocausto y posteriormente, la influencia soviética.
Desde que Budapest se liberó del comunismo en 1991, ha prosperado hasta convertirse en una de las capitales más atractivas de Europa. Aun así, basta con pasearse por sus calles para ver el testimonio de unos tiempos pasados muy difíciles.

Resultado de imagen de florin moneda y billete
                                       MONEDA: Florín. (1000 florines son unos 3 euros)


OPCIONES PARA IR DEL AEROPUERTO AL CENTRO DE LA CIUDAD:

- En taxi (nuestra ocpión para la ida):
7500 florines (unos 23 euros). 25 minutos.
Pedimos un asiento para niños y nos lo consiguieron sin problema, aunque en Hungría no es obligatorio llevarlo.

- Bus directo al centro llamado 100E (nuestra opción para la vuelta):
900 florines. (40 minutos)

- Combinación bus llamado 200E + metro que recomiendan en varias webs pero no merece la pena porque hay que comprar 2 tickets, se tarda más y lo que se ahorra es menos de 1 euro en comparación con el bus 100E que va directo.

Imagen de la galería de este alojamientoALOJAMIENTO:
En este viaje elegimos un apartamento con la intención de cocinar y tener un lugar cómodo para hacer paradas estratégicas e ir a descansar, ya que no queríamos alterar las rutinas básicas de la peque y, con ella, nuestra salud mental en vacaciones.
Keep Calm.


Aboriginal Budapest Apartments (enlace)
Recomendadísimo alojamiento, muy amplio y con buenos detalles. Está muy céntrico y en la calle de al lado hay dos tiendecitas con todo lo necesario a nivel de alimentación e higiene.
4 noches en pleno julio nos costaron 290 euros. Buena relación calidad-precio.

Para conseguir la llave a la llegada, el día de antes te envían un correo con unas instrucciones tipo gymkana en la que tienes que localizar un buzón escondido en un pasillo del edificio, y acceder a unas cajitas que se van desbloqueando una a una con un enlace de códigos. Momento entretenido a la par que tenso.


 
 UNA VEZ ASENTADOS... COMENZAMOS LA VISITA  A LA CIUDAD:


Nos recomendaron un Free Tour y lo reservamos unos días antes de ir. Buenísima y gratuita opción para comenzar a conocer la ciudad.



La empresa recomendada fue White Umbrella Tours (enlace para reservas), en la que estudiantes de historia te hacen un completo recorrido guiado por la ciudad de unas 2 horas y media.
Al finalizar, se le da al guía la voluntad. Nosotros le dimos lo que "extraoficialmente leímos que da la gente" unos 3000 florines por persona, el chaval bien que se los ganó. Nos gustó muchísimo el tour y Olivia aguantó como una campeona.
La verdad es que es un buen plan para el primer día, ya que, gracias a un tour así, te situas rápidamente en la ciudad, y además conoces una pinceladas de su historia.

Un paseo por la historia del icónico Parlamento, la Plaza de la Libertad...

Alto! qué hace allí una estatua de Ronald Reagan? los húngaros le hicieron ese homenaje como agradecimiento a su lucha "pacífica" en poner fin a la Guerra Fría, una ubicación bastante curiosa porque justo al lado hay una escultura dedicada al comunismo. En realidad no tiene mucho interés pero los más de 2 metros de estatua yanqui ahí en medio llaman la atención.

En esa misma plaza está el denominado “Monumento de la vergüenza de Budapest” (foto de la izquierda) que recuerda lo que fue la ocupación alemana, y cuya construcción fue decretada por el gobierno sin consentimiento público. Sus figuras principales fueron colocadas durante la noche, en secreto. No hubo ningún tipo de inauguración, sino que Budapest amaneció de pronto un día con este terrible insulto a la memoria.
La idea del gobierno húngaro, encabezado por el primer ministro Viktor Orbán, era representar a través de esta obra la supuesta inocencia de Hungría (ángel central) durante la segunda guerra mundial, mostrando a su país como una víctima total de la ocupación alemana (águila) y omitiendo cualquier tipo de implicación. 
Días después, un gran número de ciudadanos, contruyeron "El contra-monumento" (foto de la derecha) justo en frente. Un alambre de púas con fotos y carteles en diferentes idiomas, cuentan "la otra historia" haciendo un homenaje a las víctimas y contando la oscura implicación del propio país.

Y aquí, mi parte favorita de Budapest: este mural al lado de la Sinagoga.
El hombre que aparece es Ángel Sanz Briz.
De los más de 50 españoles que íbamos en el Free Tour, fuimos los únicos (seguramente por el hecho de ser los únicos aragoneses) que habíamos oído hablar de él. Qué pena!
(abreviando mucho la historia)
Ángel Sanz Briz era un diplomático español (de Zaragoza) destinado en Hungría durante la Segunda Guerra Mundial.
Durante el Holocausto salvó a más de 5000 judíos húngaros proporcionándoles pasaportes españoles haciéndoles pasar por sefardíes. Negoció y sobornó con su propio dinero a mandatarios alemanes para conseguir rescatar al mayor número de gente posible.

Pasó a la hisoria como "El Ángel de Budapest"

Pelos de punta y orgullo maño al escuchar su historia frente a este mural.



LA SINAGOGA

En el corazón judío de la ciudad. Es la segunda sinagoga más grande del mundo por detrás de la de Jerusalén.

Los horarios de visita varían en función de la época del año, suele abrir a las 10 de la mañana y en verano se puede visitar también por las tardes.

La entrada cuesta 3000 florines.



Fin del Free Tour: 2 horas y media de ruta y explicaciones.
Recomendamos 100% hacerlo.


Ahora ya... Budapest por libre:




 BASÍLICA DE SAN ESTEBAN

La más importante de la ciudad. Aquí se conserva la mano momificada de San Esteban que fue el primer rey húngaro.

EL PUENTE DE LAS CADENAS


Solo recorriendo a pie los puentes de Budapest podrás hacerte una idea de la amplitud del Danubio. Da casi miedo, parece que el puente no acaba nunca.
El más conocido de todos es el Puente de las Cadenas, custodiado por leones, estampa clásica, un must de "qué ver en Budapest" por ser el símbolo de la unión de Buda y Pest.
 
EL PARLAMENTO
Otro básico de la ciudad. El edificio por fuera es colosal.

Alerta! No se puede visitar el interior del Parlamento por libre. Y nosotros, que vamos siempre improvisándolo todo pensábamos que íbamos a poder entrar cuándo y cómo queríamos. Pues no.
Las visitas son siempre guiadas y con horarios fijados según idioma. Vamos, que si quieres una visita en español, vas a tener pocas opciones justo el día que te interesa verlo por lo que es más que recomendable reservar con antelación a no ser que quieras que te pase lo que nos pasó a nosotros. Que nos quedamos sin verlo.
Realmente, cuando viajas con niños tan pequeños, la mentalidad de que todo es prescindible es importante y tampoco nos supuso una decepción, aunque vamos... sabiéndolo hubiésemos reservado.

Desde que soy mamá no tengo tiempo de estudiarme los destinos y así me va luego. Año y medio de retraso llevo para escribir este post, como para mirarme en ese momento los horarios, fechas y grupos!
(Madres del mundo, decidme que también os pasa)

De cualquier forma, ya que me pongo a revisar este viaje, cuelgo precios y web oficial para conseguir las entradas:
  • 10 euros para los ciudadanos de la Unión Europea.
  • 6 euros para estudiantes de la Unión Europea (entre 6 – 24 años).
  • 20 euros para ciudadanos que no son de la Unión Europea.
  • 12 euros para estudiantes que no son de la Unión Europea (6 - 24 años).
  • Para menores de 6 años la entrada es gratis.
Entradas: www.jegymester.hu




Lo que más me impactó de Budapest:

EL MONUMENTO A LOS ZAPATOS

A orillas del Danubio y cerca del Parlamento está este sobrecogedor monumento colocado en 2005. Sesenta pares de zapatos realizados en hierro colado y situados en el borde del muelle.

¿Por qué unos zapatos a orillas del río?

Los judíos eran conducidos hasta las orillas del Danubio. Allí se les ordenaba descalzarse para después ser tiroteados. Los cadáveres caían o eran arrojados con desprecio a las aguas del río.

LA PLAZA DE LOS HÉROES
 Otro icono de la ciudad. Está de camino al parque principal de Budapest y al balneario de Széchenyi por lo que es un buen plan visitarlo todo el mismo día.
La Plaza de los Héroes se encuentra rodeada por el Museo de Bellas Artes (Szépművészeti Múzeum) y el Palacio de las Artes (Muvészetek Palotája). Las estatuas existentes en este lugar recuerdan a los líderes de las siete tribus fundadoras de Hungría. Además hay una estatua dedicada al "soldado desconocido"
Como he comentado, la Plaza queda de camino a un parque chulísimo en el que merece la pena hacer una parada para descansar.

Justo al otro lado del parque está el Balneario Széchenyi.

¿SABÍAS QUE..?
En Budapest la corteza terrestre es bastante fina lo que provoca una gran abundancia de aguas termales. Hay muchos manantiales naturales y también perforaciones artificiales en los que se puede disfrutar de estas aguas. La ciudad cuenta con unos 50 balnearios.

BAÑOS DE SZÉCHENYI

De las 50 opciones de balnearios, escogimos Széchenyi porque, al ir en pleno verano, queríamos unos baños al aire libre, es el más pintoresco con un edificio neobarroco digno de ver (también el más turístico) y la ubicación era muy buena para el plan que llevabábamos ese día de parque y relax.
Széchenyi tiene 100 fuentes de aguas medicinales y 12 baños termales. Sus aguas brotan desde 1.246 metros de profundidad (el 2º pozo más profundo de la ciudad) y a 76 grados de temperatura. ¡Ahí es nada!

ENTRADAS: Se pueden comprar con antelación en webs tipo "Civitatis". Nosotros las compramos en la recepción de nuestro apartamento. Estas opciones siempre saldrán un poco más caras que comprarlas en el mismo balneario pero en temporada alta es recomendable hacerlo porque te evitas largas colas a la entrada y la incertidumbre de si estará lleno y no dejarán pasar a nadie.


Nosotros pagamos 6000 florines por persona (entrada + cabina de vestuario).
Olivia entró gratis. Los niños menores de 2 años no pagan.
Te entregan una pulsera que te sirve tanto para entrar al balneario como para abrir y cerrar tu taquilla.
En pleno julio los baños estaban a tope, pero el recinto es tan grande que no tuvimos sensación de agobio. La temperatura del agua de las piscinas exteriores es brutal! Dentro del edificio hay varias piscinas a diferentes temperaturas para hacer un recorrido termal pero que no es muy recomendable (bajo mi punto de vista) para niños pequeños. Nosotros nos turnamos en las exteriores con la peque, donde se estaba de lujo.



La sensación al salir es de relax total!

Acabamos la tarde tirados en el parque.





Otra visita para no perderse:


EL ASCENSO EN FUNICULAR AL BASTIÓN DE LOS PESCADORES, EN LA ZONA DE BUDA.


Cruzando el Puente de las Cadenas, se llega hasta la zona de la antigua ciudad de Buda.

El viaje por persona ida/vuelta son 1.800 florines.
Niños menores de 3 años gratis

Las vistas de la parte de Pest desde lo alto merecen la pena. La antigua Buda está llena de edificios repartidos en numerosas colinas.
Pero lo realmente bonito de este ascenso con el funicular, es El Bastión de los Pescadores.

 El nombre proviene de que este lugar era ocupado por los pescadores de la ciudad que durante la Edad Media tenían como misión proteger las murallas. Las siete torres homenajean las siete tribus fundadoras de Hungría, como en la Plaza de los Héroes.
Subir a la terraza es gratis así que anótalo entre las cosas que ver en Budapest porque hay unas vistas del Parlamento que te dejarán con la boca abierta.




Primeros pasos en lo alto de Buda.













 Justo al lado está la Iglesia de San Matías repleta de azulejos de colores.








 Y finalizo este recorrido por la bonita Budapest con una buena recomendación para tomar algo de tarde-noche: LOS PUBS RUINS. Simplemente, geniales!


Como su propio nombre indica "Bares-Ruina".


Son pubs instalados en edificios abandonados que el ayuntamiento alquila a precios muy bajos.
Una vez abiertos al público conservan su destrucción y decadencia con un toque retro. Eso, junto a sus decoraciones imposibles, los conviernten en unos lugares de lo más peculiar.

Hay muchos pero el más famoso es el Szimpla Kert, y merece la pena pasarse por allí aunque sea a echar un vistazo y empaparse del ambiente más alternativo de la ciudad. Está en la lista de mejores cien bares del mundo.

Todo lo que te puedas imaginar (y lo que no) está en estos pubs.  Lugares CERO RECOMENDADOS para ir con niños por el ambiente en el que te encuentras en ellos. Nosotros nos asomamos al Szimpla, echamos una cerveza rápida y nos fuimos.

Y ya, para cerrar esta entrada, solo un par de apuntes:

BUDAPEST A PIE:
Hay metro, autobuses y trolebuses que van hacia todos los puntos de interés, pero es una ciudad que perfectamente se puede recorrer a pie. Lo más alejado quizás sea La Plaza de los Héroes, desde el centro puede quedar a unos 40 minutos dando un paseo con calma por la ciudad.
Nosotros no cogimos ni un solo transporte por lo que valoramos Budapest como un destino perfecto para ir con carrito de bebé.

COMER:
Los bares locales ofrecen comida húngara y puedes comer y beber bastante bien por unos 6.000 florines por persona (unos 9 euros).
Comer en un restaurante cuesta el doble.

En definitiva! Un destino cómodo, completo y con muchísimas opciones. Nos encantó.


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