Semarang

Después de Borneo, decidimos volver a Java para recorrer la isla del centro hacia el Este. Aterrizamos en Semarang. Sin saber muy bien si quedarnos o irnos hacia el interior, tentamos a la suerte y cogimos un taxi hacia la estación de autobuses por si podíamos coger alguno o, si no, quedarnos allí a pasar algún día.
Hay varias estaciones de buses y como no nos entendimos con el taxista aparecimos casualmente en la de Bayumanik...

El taxi del aeropuerto a la estación nos costó 20.000 IDR (1,5 euros).

La estación de Bayumanik resultó ser una calle en la que paraban los buses.
Bayumanik es uno de esos lugares en los que los buses no arrancan hasta que no se llenan. Esta vez, el destino

9 cosas que no sé hacer cuando viajo

Con solo un mes de vida pública, agradezco infinitamente que uno de mis blogs favoritos: 
"Qué bonito es viajar"  haya contado conmigo y me haya nominado para confesar las 9 cosas que no sé hacer cuando viajo. 
Allá van...

1. No sé orientarme. Lo confieso, no tengo sentido de la orientación, nací sin él. Me da lo mismo llevar mapa que no llevar, no haber pasado nunca o haber pasado 4 veces por el mismo sitio... soy un desastre. Siempre voy preguntando por todas partes.

2. No sé viajar con una ruta planificada, pero ni siquiera por mi misma! Odio ir con el tiempo pensado para cada cosa; me chifla improvisar, y como consecuencia de esta...

3. No podría hacer un viaje organizado. Me resultaría estresante llevar un guía pegado todo el día que me dijese dónde ir, dónde dormir, en qué sitios comer, cuándo me puedo duchar... nono (sólo he hecho uno así: hace 10 años a Túnez y, por el momento, no repetiría).

4. No sé hacer la mochila sin meter...:  varios kits de lentillas, la cámara de fotos, una almohada-collarín y el saco-sábana. Podría viajar sin ropa, sin guía, incluso

Tanjung Puting

El Parque Nacional Tanjung Puting tiene más de 300.000 km cuadrados y está declarado reserva de la biosfera por la UNESCO. Allí se encuentra la mayor cantidad de orangutanes del mundo. (Los orangutanes son endémicos de Indonesia y solo habitan en las islas de Borneo y Sumatra).
Desde Pangkalan Bun fuimos hasta Kumai donde habíamos quedado con Arif que venía a relevar a su hermano. Después de dos días en Borneo ya teníamos ganas de estar con alguien que hablase inglés!
En Kumai nos estaba esperando Febry, una  de las poquísimas mujeres guía de Indonesia (es un país bastante machista). Junto con Bayu, nos acompañó hasta nuestro barco, allí llamado klotov (por el ruido que hace el motor, si repites muchas veces la palabra klotov te puedes hacer una idea de cómo suena).


La única forma de visitar el parque es con una excursión organizada en barco atravesando un río plagado de cocodrilos y adentrándote de vez en cuando en la profunda jungla en busca de orangutanes y exóticos bichos viviendo el absoluta libertad... solo la idea de hacerlo ya me parecía alucinante!
No está recomendado bañarse en el río... ¿adivináis por qué?
Sale caro, a mi parecer y teniendo en cuenta que solemos tirar del hostels y comida callejera, esto se salía totalmente de nuestro presupuesto pero pensamos

Pangkalan Bun

 Pangkalan Bun es el punto de partida para desplazarse hacia el Parque Nacional de Tanjung Puting. Nadie se detiene aquí, básicamente porque es un pueblo aislado en el cual no hay nada que ver más allá que el día a día de los locales.
Con ganas de hacer un turismo alternativo quisimos darle una oportunidad y nos alojamos en homestay (casa de una familia local) que aunque no hablaban inglés, nos acogieron genial. Nina y su familia fueron nuestros anfitriones.

Cenando con Bayu, el hermano de Arif, el guía con el que habíamos quedado al día siguiente.

Y esto es un típico cuarto de baño de una casa cualquiera en Borneo jaja, en el cual no hay ni ducha ni jabón (porque la gente baja al río a lavarse), ni papel, ni taza por supuesto, ni lavabo, ni nada con qué secarte. Solo una letrina (como casi todos), un cubo con agua, un cazo y un desagüe en el suelo... ahora consiste en echarle imaginación y apañarte como puedas!

Typical breakfast. La "Indomilk" era lo más.
Bayu apenas hablaba inglés pero al día siguiente 

Kalimantan in bahasa

Borneo es la tercera isla más grande del mundo y pertenece a tres países: Indonesia, Malasia y el sultanato independiente de Brunéi.
Los indonesios nunca hablan de su zona como Borneo, en su idioma (bahasa) ese territorio se llama Kalimantan.


Borneo era el único lugar de Indonesia que teníamos claro que íbamos a visitar. El resto del viaje fue pura improvisación, así que como decidimos empezar por allí, el vuelo interno lo compramos por Internet antes de ir.

Queríamos conocer la zona central, donde está Tanjung Puting, por la cantidad de especies endémicas de la zona (tarseros, monos narigudos, orangutanes...) viviendo en absoluta libertad.  El hecho de decidir esto un par de semanas antes de ir, nos causó algún problemilla ya que

Ida a Indonesia: Dubai - Jakarta

Casi dos días fue lo que nos costó llegar hasta nuestro primer destino para explorar Indonesia: la gran isla de Borneo.
Volamos con Emirates haciendo escala en Dubai. El aeropuerto está cerquísima del centro de la ciudad, una pena el día asqueroso que hacía pero pasamos al lado de Burj Khalifa, y pudimos adivinar la silueta de la torre más alta del mundo entre la niebla y la calima del desierto.


El aeropuerto es muy similiar al de Doha (Qatar). Enorme y con un movimiento alucinante de gente variopinta de todas las culturas del mundo yendo y viniendo por todas partes.

En Dubai es una auténtica rayada la cantidad de hologramas repartidos aquí y allá hablándote en mil idiomas a la vez. Al final ya no sabes si es gente de verdad o de

Bienvenidos a Andanzas Viajeras!

"Viajar es una brutalidad.  Te obliga a confiar en extraños y a perder de vista todo lo que te resulta familiar y confortable de tus amigos y tu casa. Estás todo el tiempo en desequilibrio. Nada es tuyo excepto lo más esencial: el aire, el tiempo, los sueños, el mar, el cielo: todas aquellas cosas que tienden hacia lo eterno o hacia lo que imaginamos como tal".
Cesare Pavese.


Este blog de viajes y fotografía ve la luz pública en enero de 2015 para contar andanzas viajeras pasadas y presentes.

Todavía faltan entradas de destinos que están "en construcción" así que poco a poco espero ir dándole forma y tras unos retoques aquí está para cualquiera al que le guste viajar o simplemente curiosear aventurillas, fotografías o datos prácticos sobre escapadas por libre y viajes mochileros varios. 

Os animo a navegar por él y a acompañarme... ¿viajamos?

Alsacia francesa y Basilea: diario de viaje

Estos son los post de la escapada de fin de año.

Euroaeropuerto Basilea-Mulhouse-Freiburgo

ALSACIA FRANCESA:

Mulhouse
Riquewirh
Colmar
Estrasburgo

SUIZA

Basilea


EXPERIENCIAS INOLVIDABLES
- Haber visitado esta zona en época navideña con todo nevado y ver todo el ambientazo de mercadillos y decoración que hay por todas partes.
- La comodidad que supone tener buses y trenes que salen constantemente hacia cualquier lado.
- Que en nochevieja estuviese TODO cerrado y un marroquí nos acogiese en su mini bar junto con sus amig@s de Isla Reunión, nos preparase el mejor cuscús vegetariano que he comido nunca y nos invitase a Moët&Chandon. Surrealismo a tope.
- Tener la constante sensación de estar dentro de un cuento navideño.

EXPERIENCIAS OLVIDABLES
- Que a punto de aterrizar en Basilea cerraran el aeropuerto por colapso de nieve!! aterrizamos casi una hora después sobre las pistas nevadísimas.
- El fin de año paseando por la desierta Mulhouse sin nadie por las calles.
- Haber coincidido con una gran ola de frío en centroeuropa.

Basilea

Desde Mulhouse un tren directo a Basilea cuesta 7,5 euros y tarda unos 20 minutos.
Como he dicho en la entrada que hablaba sobre el Euroaeropuerto, en Suiza no aceptan euros así que hay que tirar de tarjeta de crédito para todo o resignarse al cambio que te hacen ellos en el cual pierdes bastante dinero (o ir a un banco y que te cambien allí).

La gran sorpresa al llegar a Basilea fue el sol radiante que nos estaba esperando!


Basilea se puede recorrer perfectamente a pie, todos los sitios de interés están el la misma zona y no es muy grande así que con un día es suficiente para visitarla.


Era año nuevo y la gente salió a celebrarlo a una plaza en la que de una fuente salía vino caliente.


Esta es la catedral.


y estas son las vistas desde la plaza de la catedral (Münsterplatz) al Rin.


El Rin a su paso por Basilea. El paisaje sería increíble si no fuese por los edificios de pisos altísimos que asoman por detrás de las casitas de colores y por alguna que otra chimenea horrible de fábricas. 
La foto está hecha a idea para no pillar todo eso :)

       


Aunque no es tan pintoresco como la Alsacia francesa, Basilea también tiene edificios bonitos.



 


Estrasburgo

Estrasburgo es muy conocido por ser sede de varias instituciones importantes europeas como el Parlamento, el tribunal de los derechos humanos o el Consejo principal, pero además de todo eso también es la capital de la región Alsaciana.


Es una ciudad en toda regla! pero me sorprendió que la zona antigua llamada "la Gran Isla" (patrimonio de la Unesco) es bastante pequeña en relación a toda la ciudad.
 Un tren desde Mulhouse a Estrasburgo cuesta 18 euros (solo ida) y tarda 50 minutos.


El río Ill separa el centró histórico y medieval del resto de la ciudad. 



Torres viejas que protegen la ciudad.


Estrasburgo fue elegida las navidades pasadas como "Mejor destino europeo de mercados de Navidad".
 Visitamos un montón de ellos



Especialmente bonito es el que está a los pies de la catedral de Estrasburgo. La plaza es enana en comparación a la pedazo de catedral que tiene en el medio. Montan los mercadillos rodeándola. 
Imposible hacer una buena foto por lo apretado que estaba todo pero la estampa era preciosa.




 Otra plaza con otro de los mercadillos.

Y esta es la plaza de Gutemberg.



              Esta zona del centro de Estrasburgo es lo más pintoresco. Se llama "La pequeña Francia" .


                                                  ¡Vinos calientes que iban que volaban!



Bye bye! volvemos a Mulhouse.

Colmar

De los 4 lugares de Alsacia que visitamos en este viaje, Colmar fue mi preferido.

Es una ciudad muy pequeña con un ambientazo increíble. Las calles, plazas y los mercadillos navideños que estaban por todas partes me hechizaron.


Eso sí!! imprescindible ir repostando el vaso con los vinos calientes (ardiendo más bien) que te sirven por los mercadillos. El vino cuesta 2,5 euros y el vaso 1 pero lo puedes, o bien devolver y te devuelven el euro o bien reutilizarlo o guardártelo de recuerdo.
Era la primera vez que probaba el vino caliente, es muy dulce. Al principio es un sabor extrañísimo, luego... simplemente el cuerpo te lo pide!



Vas pasando de una plaza a otra y en cada una hay un súper mercadillo con muchos puestos. Básicamente venden artesanía y comida. Todo entra por los ojos pero es bastante caro así que nos dedicamos a curiosear.


A veces se pasan con la decoración.


De cuento.

Colmar totalmente recomendado, un 10.

Desde la estación de tren de Colmar se puede coger un bus hacia la preciosa Riquewirh. (15 minutos) Otro lugar de cuento al que es suficiente con dedicarle unas horas.


Riquewirh

Reconocido como uno de los pueblos más bonitos de Francia, lugar muy representativo de la región de Alsacia situado en el Alto Rin.
Fuimos desde Mulhouse, primero en tren a Colmar (el billete cuesta 8 euros y tarda 25 minutos en llegar) y luego en bus local que se coge nada más salir de la estación de tren, cuesta 6 euros (ida y vuelta a Colmar) y tarda 15 minutos hasta llegar a Riquewirh.


                     Las calles con tooodo decorado y nevado son de cuento de Navidad.


La calle principal es una cuesta peatonal y está llena de estas casitas de colores. El pueblo es muy pequeño, una mañana o tarde es más que suficiente para verlo entero.



Se les va un poco la olla con la decoración navideña, en cualquier ventana, puerta, tejado, entrada, macetero... hay adornos de navidad, algunos preciosos como estos.

                  

Coincidimos con una ola de frío importante! y aunque tuvimos suerte porque a partir del segundo día no nevó nada, hacía un frío que pelaba.