Medicinas naturales de Sri Lanka

De los creadores de... ¿qué es lo peor que te puede pasar en un viaje? y tras el post sobre "cómo perder el pasaporte y que no te dé un infarto" llega... "cómo enfermar en el punto más remoto de tu viaje"

Qué serían los viajes sin los imprevistos!

En Sri Lanka me ocurrió algo que jamás me había pasado en un viaje. Me puse muy enferma. Mucho.
Llevaba varios días automedicándome con lo que llevaba en el botiquín pero fue llegar a Haputale (el punto de más difícil acceso de todo el viaje) y alcanzar el pico más alto del gripazo.

Que te pase algo así en una pequeñísima población rural (muy poco turística) a 1500 metros de altitud donde hace un frío que pela (y no llevas casi ropa), las conexiones por carretera son malísimas (y lentas) y no hay centro médico, es estupendo.
Vamos, un lugar ideal para enfermar.

Visto que la medicación no me solucionaba nada, salimos al mercadillo de Haputale a comprar caramelitos de menta y cebollas para, por lo menos, evitarme la tos nocturna (remedios de la abuela).

Y ni con esas... el día que llegamos pasé una noche horrible sin dormir, con fiebres.... y en fin, todas esas cosas que en tu casa son normales pero en un viaje deberían estar prohibidas.

Pero como en la anécdota de la pérdida de pasaporte en un bus público en Bali, resulta que... al final lo que empieza siendo una putada enorme, acaba por ser una anécdota viajera de las que luego te ríes recordándola.

En Haputale nos alojamos en homestay y al día siguiente cuando bajamos a desayunar, el hombre de la casa me vio con tales pintas de moribunda que me sugirió unos remedios caseros que él mismo me preparaba y al día siguiente, me dijo que estaría perfecta. Todo 100% natural.

En plena subida febril, miré al señor con cara de pócker y como no tenía nada que perder, pues me di a la medicina ceilandesa.
Estos sobrecitos allí cuestan 15 rupias cada uno (0,08 euros), se venden en cualquier bar o puesto callejero y contienen un cóctel molotov de especias ULTRA-PICANTES que se toman a modo de infusión.

La prescripción de mi casero fue... 2 sobres juntos, 4 veces al día.
En Sri Lanka es una medicina muy popular, tanto que muchos ceilandeses se toman un sobre al día por pura rutina. Y así dicen no caer enfermos jamás.

Así que, esa misma mañana, empecé mi medicación.

En la mesa de al lado, los niños de la familia que nos acogió, haciendo los deberes del cole.
 Con cada minúsculo sorbo me caían unos 6 lagrimones y prometo que no exagero.



Además, me recomendó un ungüento del tipo "Bálsamo del Tigre" pero versión Sri Lanka: "Siddhalepa" que añade eucalipto y canela.


Así estuve todo el día y.... a la mañana siguiente..... no me lo podía creer:

ME LEVANTÉ NUEVA.

El propietario de la casa, ante mi alucine, no paraba de decirme triunfalmente... " ya te lo dije"

Tras esto, enloquecimos y compramos cajas enteras de sobres para traer a España.


También pueden conseguirse por Intenet si a alguien que sea fan de la medicina natural como nosotros le interesa.

Aquí un enlace

Aunque aviso que yo los tomé en situación de emergencia (el sabor se puede asemejar a masticar a la vez 10 bolas de pimienta negra combinadas con alguna guindilla).
Que sí, que la medicina natural es muy guay, pero yo aviso. :)

2 comentarios :

  1. Hola, estoy totalmente desacuerdo con el bálsamo de Tigre de Sri Lanka, aún sigo buscándolo en herbolarios

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  2. Hola!! también lo tienes en Amazon, te pongo el enlace por si te interesa:
    https://www.amazon.com/s/ref=nb_sb_ss_i_4_4/156-1283084-9370928?url=search-alias%3Dhpc&field-keywords=siddhalepa+balm&sprefix=sidd%2Chpc%2C303&crid=27ZBHWBNWQ40W
    Gracias por seguir el blog!
    Gema

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